Si tu agenda de competiciones incluye destinos más o menos alejados de tu ciudad o incluso algún lugar exótico la nutrición será una de las cosas que más tendrás que vigilar si quieres que todo salga perfecto. Cuidar lo que comemos no siempre es fácil fuera de casa pero si además estamos fuera de nuestro país debemos vigilar aún más cómo nos alimentamos antes del gran día.


Viajar y conocer sitios nuevos es algo que a todo el mundo le gusta, si además el motivo por el que se hacen estos viajes es para realizar una actividad que nos enriquece y nos apasiona, mucho mejor.


El problema de viajar por motivos de competición es que, dependiendo del viaje a realizar, nos podemos encontrar con algunos problemas que debemos, no sólo tener en cuenta, sino ser capaces de atajarlos pronto y darles solución para que el resultado de nuestra competición sea el deseado.


Como buen deportista sabrás que, en los últimos días previos a la competición, el cuidado de la alimentación debe ser impecable, consumiendo más hidratos y manteniendo nuestra hidratación en un estado óptimo. Los viajes en avión pueden alterar este control debido a los cambios de hora, las propias restricciones a la hora de viajar, el cansancio acumulado de muchas horas de viaje y, sobre todo, el no estar en nuestro sitio habitual dónde lo tenemos todo a mano.


Para evitar todo esto, queremos daros una serie de consejos en cuanto a este tipo de viajes medianamente largos.


Para empezar, lo mejor es que comas antes de subirte al avión pues tus opciones son menos limitadas y la posibilidad de encontrar, por ejemplo, un buen plato de pasta es más elevada. Aún así y, sobre todo si el viaje es largo, es necesario que lleves contigo alimentos con carga de hidratos y siempre teniendo en cuenta las limitaciones que te pongan en el avión. Galletas, barritas de cereales o tu bebida deportiva en polvo pueden ser unas muy buenas opciones. Con la restricción de líquidos en los aeropuertos tendrás llevar sólo los polvos y el recipiente y comprar una botella en la zona de embarque o, casi mejor, pedir agua a la azafata una vez en el avión y prepararlos en el último momento.

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Además, la retención de líquidos y la posible deshidratación se hace aumentan mucho dentro de la cabina del avión, es por esto que tienes que estar mucho más pendiente de consumir líquidos que de costumbre, insiste en beber cuantas veces sean necesarias e intenta, dentro de lo posible, realizar desplazamientos dentro del avión para estilar las piernas, mantener los gases a raya y paliar los efectos de la clase turista. No te cortes a la hora de pedir dos bebidas cuando te traigan la bandeja y si te dan a elegir siempre evita la elección más pesada.


Una vez llegues a tu hotel sería aconsejable que te dieras una vuelta para inspeccionar el barrio y tener controlados los restaurantes y supermercados más cercanos. Los restaurantes “occidentales” (un filete, pasta, pizza o un sándwich por ejemplo) pueden la mejor opción y dejar las opciones más exóticas y desconocidas para celebrar al finalizar la competición. El supermercado úsalo para tener en la habitación agua, frutas y alimentos frescos con los que complementar tus comidas de forma económica. Ver qué tienen en el bar de hotel, si el precio lo permite, siempre es lo más cómodo y puede que nos evite alguna sorpresa.


Por último, ten siempre muy presente que lo que queremos evitar a toda costa antes de una competición es una indigestión o cualquier virus que pueda afectar a nuestro estómago. Por eso, sigue siempre estas normas básicas:



  • Bebe siempre agua embotellada y evita tomar nada que pueda llevar hielos.

  • Evita consumir alimentos que no estén cocinados como el sushi u otro tipo de pescados crudos.

  • Lávate las manos con frecuencia, sobre todo, antes de cada comida.

  • Desecha cualquier alimento obtenido en puestos ambulantes. Mejor dejar las costumbres locales para después de la carrera dónde no haya riesgo de echar por la borda el esfuerzo de las últimas semanas.

Así que ya sabes, sin importar nuestro nivel, salir fuera a competir puede ser la excusa perfecta para conocer nuevos destinos y nueva gente. Con un poco de cuidado no tendrás ningún problema en disputar esa prueba que siempre te ha tentado en cualquier parte del mundo. ¡Buen viaje!

Por Richard Estévez

Redactando noticias desde casi que podía sentarme en la silla del ordenador. Apasionado de la tecnología y de las finanzas. Poniendo al día a los usuarios de internet.

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